viernes, 24 de julio de 2026

UNA DEUDA HISTÓRICA CON L@S AFRODESCENDIENTES DE AMÉRICA

 

 


Por: María Elcina Valencia Córdoba, Ph.D en artes.

 

El mundo tiene una deuda histórica con los afrodescendientes de América. Aunque desde los descubrimientos de la Eva mitocondrial se reconoce a África como cuna de la humanidad y a partir de allí todos seríamos afro descendientes, quiero utilizar este término para hablar de aquellas(os) que fueron arrancadas del sustrato génesis (Africa, la madre patria) y conducidos a América, un mundo desconocido para ellos y esclavizados en esa travesía trasatlántica que causó millares de muertes, deshumanización, humillaciones y después de una supuesta libertad a cuenta gotas fueron dejados a su suerte, sometiéndolos a una competencia desigual, enfrentados con quienes antes eras sus verdugos esclavistas.

Varias naciones participaron de este negocio cruel y sangriento. Hoy producto de la bonanza resultante de las riquezas extraídas de tierras enajenadas, saqueadas por la codicia y a costa de las vidas de quienes se resistieron y murieron por la defensa de su territorio, siguen siendo los jefes de los hijos de los esclavizados porque tomaron ventaja haciéndose grandes y poderosos con todas las garantías para el progreso que hoy ostentan; otros aunque no participaron directamente, se beneficiaron con el comercio, los grandes dividendos y la prosperidad de los protagonistas que saquearon las Américas pulverizando las culturas aborígenes para después enfilarse como verdugos hacia tierras africanas, deshumanizando pueblos y naciones enteras que tenían otros modos de ver el mundo.

Muchos fueron testigos de este magnicidio, pero se quedaron mirando para otro lado por su conveniencia; tampoco se pronunciaron en contra; solo se acostumbraron a ver la esclavitud como un sistema económico normal, donde hay vendedores y compradores, productores y consumidores, un sistema que deja grandes dividendos para los sectores poderosos de las cadenas productivas y condena a los demás a vivir en la miseria; por eso son también culpables, porque callaron cuando debieron hablar para rechazar y denunciar lo inhumano de lo humano que se cernía sobre las aguas del mundo.

Por los mismo la nación Colombiana tiene una deuda histórica con las comunidades Negras de su territorio, quienes después de haber quedado en libertad tras el sofisma de  la promulgación de la ley 21 en 1851, pero que solo empieza a regir en enero de 1852 de manera gradual, no han logrado condiciones de vida dignas, por no tener las garantías que se le dio a los esclavistas, a quienes se hicieron llamar amos; a quienes se adueñaron de las minas y haciendas. Ellos fueron indemnizados por cada persona esclavizada que quedaba en libertad; sin embargo a las mujeres y hombres negros “libertos” se les despidió sin nada, cambiando el modo de esclavitud que yo llamo: Esclavitud remunerada.

Este cambio de sistema se produjo, no porque fueran generosos los dueños del comercio mundial de la época, sino porque el sistema ya no era rentable económicamente; de modo con esa pequeña retribución económica los “libertos” podrían contribuir con los negocios de sus antiguos esclavistas quien ya no tendría que proporcionarles vivienda y manutención, sino que con lo poco que ganaban deberían costearse sus gastos y los de su familia, lo que volvía a las arcas de los esclavistas porque eran los dueños de los aserríos, minas y tiendas y haciendas.

Más tarde hasta las tierras de los caminos inhóspitos que fueron conquistando y cultivando para renacer de las cenizas, fueron consideradas como baldías por los gobiernos nacionales, enfrentándose a un nuevo proceso de lucha para su defensa del mismo estado, de los terratenientes y de grupos al margen de la ley.

Colombia, América y el mundo están en deuda porque no ha generado las condiciones para que puedan vivir de manera digna con acceso a la educación pertinente y de calidad, salud y un empleo bien remunerado de acuerdo con la constitución familiar o garantías empresariales para que puedan producir, transformar y comercializar el producto de sus cosechas; garantías para cultivar la tierra, extraer los minerales con un criterio de sostenibilidad para asegura la pervivencia cultural a la vez que aprovecha para su utilización y la de otros pueblos pero con ganancias significativas que aseguren el buen vivir en igualdad de condiciones como los y las demás grupos sociales del mundo.

Es una deuda que corre por las venas de América. Esta deuda debe pagarse con intereses moratorios porque no hay ni siquiera voluntad de pago; el estado debe revertirlo en programas sociales y culturales a las comunidades negras de este país, que los ponga a vivir en equidad de derechos en distribución equitativa; debe haber una discriminación positiva hacia los afro descendientes, devolviéndoles lo que se ha quitado y negado, y entregándoles en perspectiva de derechos y en mayor proporción de lo que le correspondería en términos normales en comparación con otros que han tenido lo suficiente y hasta en demasía.

Es hora de implementar medidas de reparación que permita sanar en lo material y lo espiritual para el buen vivir del pueblo afroamericano.

24-2-13

MARCOS DE REFERENCIA PARA UN CURRICULO PERTINENTE EN EL DISTRITO DE BUENAVENTURA COMO TERRITORIO ETNOEDUCADOR

 


 

 

Por:     María Elcina Valencia Córdoba

Doctora en filosofía, especialidad artes.

 

 

 

 

A partir de una necesidad planteada por distintos sectores sociales y que bien recoge la constitución política colombiana de 1991 en el artículo 68 inciso 5, al dejar consignado que los integrantes de los grupos étnicos tendrán derecho a una formación que respete y desarrolle su identidad cultural, se viene impulsando desde diversos colectivos académicos y gestores comunitarios estrategias para hacer realidad dicho postulado, al mismo tiempo que se intenta hacer articulaciones entre las políticas gubernamentales y el pensamiento colectivo. Podemos observar entonces cómo ha ido quedando plasmado ese sentir de la colectividad en las normas colombianas.

 

Tanto el decreto 1142 de 1978 de las comunidades indígenas, la ley 70 de 1993, la ley general de educación 115 de 1994 (título III, capítulo 3) y el decreto 804 de educación para grupos étnicos, coinciden en la necesidad de una educación respetuosa de la diversidad;  una educación ligada al medio ambiente, al proceso productivo a toda la vida social y cultural de las comunidades étnicas. En consecuencia los programas curriculares deben asegurar el respeto y el fomento de su patrimonio económico, natural, cultural y social, sus valores artísticos, sus medios de expresión y sus creencias religiosas. Los currículos, deben partir de la cultura de cada comunidad para desarrollar las diferentes habilidades y destrezas en los individuos y en el grupo, necesarios para desenvolverse en su medio social y fuera de él, proyectándose con identidad hacia otros grupos. Por ello deben disponer de medios de formación técnica, tecnológica y profesional que los ubiquen en condiciones de igualdad con los demás ciudadanos, para generar condiciones dignas de vida en lo personal y en lo colectivo.

 

La pertinencia, al igual que la cultura son términos de variadas significaciones; pero vamos a referirnos a aquella que plantea la necesidad de que los procesos educativos se adecuen a las características socioculturales de contextos específicos y a las posibilidades de aprendizaje de los individuos y a los intereses y aspiraciones de los conglomerados sociales a los que se dirige la educación. En otras palabras, estamos hablando de procesos etnoeducativos…que por cierto deben ayudar al empoderamiento político, para generar desarrollo endógeno a partir del fortalecimiento etnocultural y de la capacidad autónoma de decisión del pueblo o grupo étnico.

 

La etnoeducación es un proceso de construcción colectiva y de toma de decisiones sobre el tipo de educación que desea y conviene para una comunidad étnicamente diferenciada y que responda por supuesto al tipo de sociedad que se quiere construir.

 

 

 

 

El Distrito de Buenaventura, aceptó el reto de la construcción colectiva para hacer un currículo adecuado-pertinente de acuerdo con las características poblacionales, sus intereses, necesidades y aspiraciones y definió los escenarios deseables de la educación en Buenaventura y su rol como territorio etnoeducador para hacer sociedades competitivas en función del desarrollo autónomo tras la potenciación de la cultura propia.

 

 A partir de las decisiones de los grupos étnicos, a través de sus organizaciones e instituciones, se plantean los escenarios posibles que la educación debe enfrentar, utilizando sus recursos y apropiándose de aquellos factores exógenos que le permiten acceder a mejores condiciones de vida. Se le llama horizonte-escenario deseable a la situación o condición ideal que potencia o denota desarrollo integral (humano social) en la región a través de la educación como práctica sociocultural.

 

Se plantearon los siguientes escenarios para los cuales los maestros y maestras de Buenaventura, deben estar preparados para responder a estos retos y en consecuencia direccionar proyectos etnoeducativos que se desarrollan dentro o fuera del aula, desde una visión comunitaria.

 

Los escenarios son:

 

 

La Educación en función de la relevancia social

 

Es un escenario donde se reconoce la historia y la geografía de la región; sus potencialidades, sus problemas y necesidades; así como las formas propias de organización social;  lo cual se potencia con la comprensión del territorio con sus nuevos códigos de interpretación. Se debe hacer  una lectura de la historia educativa de la región y fortalecer las Comunidades Educativas con las nuevas dinámicas organizativas; impulsar la construcción y desarrollo participativo de proyectos de vida colectivos.

 

Educación en función de la productividad y la competitividad

 

Aquí el reconocimiento de las formas de autogestión y de las tendencias del desarrollo productivo son pilares fundamentales. Se requiere además el reconocimiento de los retos de la competitividad en el sistema económico mundial y de los avances de la ciencia y la tecnología en las actividades productivas de la región. Para hacerlo posible, hay que avanzar en la Formación en Ecoturismo,  el manejo de una segunda lengua, la concertación y el control político endógeno de las empresas multinacionales que se incorporan a la región, formación de nuevas racionalidades tecnológicas y económicas como respuestas a la condición de distrito  Especial, Industrial, Portuario, Biodiverso y Ecoturístico. Significa por un lado, que es fundamental la formación en todos estos ejes que se convierten en vocacionalidades, tanto el Comercio internacional y aduanero, como lo ecoturístico, lo industrial, lo pesquero, entre otros.

 

Por otro lado debe existir mecanismos para el acceso a los fondos de inversión para la gestión de proyectos y trabajarle a la aplicación de los estándares internacionales del desarrollo humano frente al crecimiento económico y contrarrestar la deshumanización, con los grandes megaproyectos que en la mayoría de las veces no contemplan un componente sociocultural fuerte y se termina con mayores dependencias y nuevas formas de esclavitud. Habrá que ver en las culturas propias del Pacífico posibilidades de desarrollo consecuentes con la diversidad de cosmovisiones. Pero significa, creer en lo propio, en las posibilidades de vida desde las nuevas racionalidades y tener la posibilidad de alcanzar un nivel de vida elevado y creciente a través del aumento de la productividad.

 

Educación en función del desarrollo humano

 

Una educación, que permita el reconocimiento de la movilidad social, del carácter de ciudadanía, de la democracia como forma de vida y de un nuevo perfil de maestr@ (un maestro/maestra que logre verdaderos niveles de articulación con la comunidad, que ayude a la construcción y desarrollo de proyectos de vida colectivos y que trabaje por la formación de personas y pueblos autónomos, que elevan cada día su capacidad social de decisión para vivir con libertad su opción de futuro). Hay que partir del reconocimiento de los valores propios de los grupos sociales de la región y de las condiciones de educabilidad, a la luz de las dimensiones del desarrollo humano.

 

Por ello se parte de la necesidad de construir un perfil del maestro y la maestra de la región, lo cual se ha logrado a partir de la construcción del plan de formación de docentes y directivos docentes del distrito. Así mismo se debe avanzar en la construcción de los propósitos de formación del estudiante de la región, teniendo en cuenta que el desarrollo de los aprendizajes se logra a partir de los estilos cognitivos de la población estudiantil y de los maestros de la región. La educación en función del desarrollo humano, requiere asegurar la educación como un verdadero derecho en donde la universalidad, la retención y la permanencia se ejerzan como principios. De manera conexa conformar veedurías para los procesos educativos desde la escuela como compromiso con la sociedad civil.

 

Educación con pertinencia del currículo

 

En este escenario se parte del reconocimiento de la existencia de pueblos culturalmente diferenciados, en interacción social con otros pueblos, sus conocimientos, recursos y valores para potenciar el desarrollo endógeno; pero ante todo la pertinencia curricular es la perspectiva que posibilita desde la educación, la generación de respuestas a las necesidades intereses y aspiraciones de los grupos étnicos asentados en el territorio; una educación que se construye participativamente, que eleva la capacidad social de decisión, que fortalece el sentido de pertenencia y fortalece las formas de organización social reconociendo la educación como hecho político. Es una educación que reconoce también la diversidad de códigos lingüísticos existentes como maneras particulares de entender y explicar el mundo. En ese sentido, es necesario incorpora las características de la región y las construcciones de sentido de la cultura a los procesos curriculares;

 

Otro elemento potenciador es el desarrollo de competencias laborales afines con las necesidades productivas de la región, aplicación del desarrollo tecnológico como mediación en los procesos de aprendizaje, incorporación de las nuevas tecnologías de la información a los procesos curriculares, la gestión descentralizada de la educación y la selección de ejes temáticos y contenidos de los planes de estudio en función de la cultura.

 

 

 

 

Educación desde la sostenibilidad y los desafíos ambientales

 

Desde esta perspectiva, se hace necesario el reconocimiento de una nueva geografía de la región y sus relaciones con el resto de mundo. Aquí es necesario reconocer la biodiversidad de la región y sus posibilidades para el desarrollo científico y tecnológico, lo que implica el reconocimiento del concepto de etnoeducación/ educación propia, en relación con las cadenas productivas. Lo anterior se potencia con la conformación de biocomercios y mercados verdes con la existencia de veedurías ambientales, Este escenario se potencia también con el desarrollo de una productividad sostenible y de un pensamiento tecnológico-ambiental en los estudiantes, maestros y maestras de la región.

 

La pertinencia nos invita a considerar la educación de manera que responda a las necesidades y expectativas de la gente según sus entornos.

 

Queda en apertura…

 

 

Buenaventura, 2009.

 

La complejidad del refrán: Bobo es el que cree que otro es bobo

 La complejidad de la percepción:  "Bobo es el que cree que otro es bobo"

Por: María Elcina Valencia Córdoba


Aprender a través del refrán


Los refranes populares son verdaderas joyas de la sabiduría colectiva, transmitidas de generación en generación para ilustrar experiencias y lecciones de la vida. Estas breves y contundentes expresiones capturan la esencia de situaciones comunes y nos invitan a reflexionar sobre diversos aspectos de nuestra existencia. Uno de esos refranes, "Bobo es el que cree que otro es bobo", nos coloca en un intrigante mundo de interpretaciones y nos desafía a examinar la naturaleza de la percepción y los juicios que hacemos sobre los demás. Desde mi rol de Gestora Cultural en Buenaventura, Colombia, exploré el significado de este refrán desde un enfoque rigurosamente académico y les comparto estas sencillas reflexiones:

Desarrollo:

La sabiduría contenida en el refrán "Bobo es el que cree que otro es bobo" se despliega en múltiples niveles. En primer lugar, es importante reconocer que este refrán pone de manifiesto la fiabilidad inherente de nuestras percepciones. Como seres humanos, estamos sujetos a la influencia de nuestros propios prejuicios, experiencias pasadas y expectativas. Estos filtros cognitivos pueden distorsionar nuestra visión de los demás, llevándonos a juzgarlos de manera equivocada o precipitada.

Además, este refrán destaca la tendencia humana a proyectar nuestras propias debilidades o inseguridades en los demás. Cuando etiquetamos a alguien como "bobo", es posible que estemos tratando de desviar la atención de nuestras propias deficiencias o errores. Al señalar las supuestas faltas de los demás, nos sentimos momentáneamente eximidos de examinar nuestras propias acciones y comportamientos.

En el contexto de Buenaventura, un territorio rico en diversidad cultural y social, este refrán cobra una relevancia aún mayor. La pluralidad de identidades y perspectivas que coexisten en esta comunidad nos invita a cuestionar los estereotipos y prejuicios que pueden surgir. Con frecuencia, los juicios apresurados y superficiales conducen a la discriminación y al menosprecio de aquellos que consideramos diferentes o inferiores. Sin embargo, este refrán nos recuerda que tales juicios son reflejo de nuestra propia limitación, de nuestra incapacidad para comprender la riqueza y complejidad de las personas y las circunstancias que las rodean.

La noción de "bobez" es relativa y subjetiva. Lo que puede parecer tonto o erróneo para uno, puede ser totalmente sensato para otro. Es importante reconocer que cada persona tiene su propio conjunto de experiencias, conocimientos y formas de interpretar el mundo. Al caer en la trampa de creer que los demás son "bobos", nos arriesgamos a perder la oportunidad de aprender de ellos, de ampliar nuestra perspectiva y de enriquecer nuestro propio acervo cultural.

En última instancia, el refrán "Bobo es el que cree que otro es bobo" nos conmina a ejercitar la humildad y la autocrítica en nuestras interacciones diarias. Nos invita a resistir la tentación de juzgar a los demás sin tener en cuenta nuestra propia subjetividad y limitaciones. Como Gestora Cultural en Buenaventura, es fundamental fomentar un diálogo abierto y respetuoso, que valore la diversidad y que promueva la empatía y el entendimiento mutuo.

Al mirar la complejidad de la percepción y reconocer que cada individuo es portador de una riqueza única, podremos romper con los prejuicios y construir puentes de comunicación más sólidos. Solo a través de la apertura hacia los demás y la disposición a cuestionar nuestras propias creencias, seremos capaces de trascender los límites de nuestra propia percepción y crecer como individuos y como comunidad.


Buenaventura, abril 26 de 2010


viernes, 17 de julio de 2026

APRECIACIONES SOBRE EL FESTIVAL FOLCLÓRICO DEL PACIFICO - BUENAVENTURA


María Elcina Valencia Córdoba
Buenaventura 2009


Los motivos de estas preocupaciones tendrán vigencia hasta tanto haya una respuesta positiva y se produzca el cambio esperado. Estas reflexiones se han hecho en variadas ocasiones por parte de los gestores y actores culturales de la región; pero de manera contradictoria, cada vez que se hacen estas recomendaciones, el año siguiente aparecen nuevos elementos foráneos que en vez de posibilitar el fortalecimiento etnocultural, se convierten en distractores para la comunidad y generadores de desarraigo creando un ambiente enrarecido y extraño.

 

Cuando uno camina por las calles del festival folclórico de Pacífico realizado en Buenaventura, tiene la sensación de transitar por cualquier calle del interior del país o de la costa atlántica y por qué no decir de los llanos orientales en épocas de feria; esa sensación es causada por las comidas, las bebidas, las artesanías, la música, las decoraciones, los avisos, la llegada de las cabalgatas, las orquestas, en fin, poco parecido a un festival folclórico del litoral Pacífico colombiano.

 

Es importante que, a este, se le dé el verdadero enfoque de FESTIVAL FOLCLÓRICO; eso significa promover con mayor sentido eso que se llama folclor[1], es decir, las tradiciones populares, típicas, empíricas y vivas de esta región y más bien crear otro evento donde tengan cabida todos los elementos que se han venido incorporando al festival y que directa o indirectamente generan desarraigo.

 

Lo que se observa en el festival folclórico y lo que se puede optimizar:

 

 

  1. Entre los productos que se exponen abundan los sombreros vueltiaos, los sombreros y artesanías de Antioquia y del viejo Caldas, sombreros llaneros, cuadros, muñecos, llaveros, sandalias, bordados y demás parafernalia que uno encuentra en cualquier esquina de cualquier pueblo y nada con lo cual uno pueda identificarse como persona de este terruño. Propongo: promover mediante campañas, propagandas y eventos, el sombrero de paja, las artesanías de la región: en concha de coco, en calabazo, en tagua, en werregue, jagua o majagua, en cabecinegro, en totora, en madera y en palma de chonta, (de las variedades utilizadas en nuestra región), y de todo lo que la región produce.

 

  1. Proliferan las comidas chatarras y el colesterol contenido en los chorizos, chuzos, chicharrón, lechonas, etc. Hay que buscar con lupa los pescados y mariscos como el camarón, la jaiba, piangüa, tollo y hay ausencia total de otros como el pateburro, el piacuil, la chorga, la sangara, la almeja, el ostión y carnes como la de la guagua, el armadillo, la tortuga, la tapacula; productos como la papachina, chifirí, roso, ñame, camote, coronillo, caimito, badea, pepepán, entre otros. En los últimos años se empieza a ver el arrechón y, toma seca, pero escasea el guarapo, el vinete, los pasteles de pringamosa, cachines, ensalada de papachina, cabello de Ángel, casabe, birimbí, tamales, pandas, entre otros. Propongo: Este sería un buen espacio para variadas muestras de la gastronomía local y regional para que propios y extraños conozcan este aspecto de las culturas afrocolombianas, indígenas y campesinas de este tramo del Pacífico.

 

La gastronomía, más que el arte del buen comer y de preparar una buena comida, es el estudio de la relación del hombre entre su alimentación y su medio ambiente; es un asunto que necesariamente tiene que tocar el ámbito cultural de un país o región, lo que se come y los modos de preparación, conservación, costumbres mitos, ritos, herramientas utilizadas alrededor de este aspecto dan cuenta de la identidad de un pueblo o grupo étnico. Sería importante que se hicieran muestras gastronómicas como espacios educativos frente a nuestra bromatología y avanzar en la reflexión sobre autonomía y soberanía alimentaria.

 

  1. En las muestras representativas de la cultura tradicional se observa que hay espacio para la danza, la música y en algunas ocasiones la poesía; pero no otras formas de expresión de la cultura tradicional (artísticas y no artísticas). También se debe habilitar espacios académicos que permitan reflexionar desde la conceptualización, los ámbitos, los actores, los gestores, los procesos, hasta los mecanismos para el fortalecimiento cultural en el marco de la interculturalidad.

 

  1. Aún con los intentos de visibilizar la danza y la música, no se llega al nivel requerido. Uno de los aspectos que incide directamente en esta situación es la ausencia de inversiones en el sector del arte y la cultura para el posicionamiento de los actores culturales y sus obras. Por otro lado, no se le asigna recursos suficientes para pagarle dignamente a los artistas en el ámbito del folclor; muchos de los cuales durante todo el año trabajan arduamente y cuentan con escasísimas posibilidades de contratación en la localidad. Para que los artistas puedan mostrar lo mejor, deben contar con apoyos económicos de la empresa privada y de las entidades oficiales, pues las inversiones que tienen que hacer son bastante significativas en aras de mantenerse activos. Los artistas no son empresarios, son los depositarios del conocimiento y los dones de la expresión, por lo tanto, necesitan de patrocinio para poder mostrar las culturas con decoro.
  2. Algunos hombres y mujeres del Pacífico por el tipo de trabajo que realizan o simplemente por el ambiente y la cotidianidad en que viven, desarrollan una capacidad física que se debe aprovechar para jugar y competir, tales como pescar, cargar y descargar, nadar, trepar, brincar cabo, saltar, correr, bogar, empopar olas, rozar monte, tejer escobas, rajar leña, pelar caña, pelar camarones, manejar motores fuera de borda, bailar, etc.
  3. Aunque muchas personas expresan que el sentido del festival folclórico no debe ser comercial, es importante que se convierta en una ventana productiva que deje unos ingresos para los productores y cultivadores de la tierra, los pescadores, los artistas, la gente de la localidad…

 

  1. Para que se conserve la memoria cultural de los pueblos se debe complementar la oralidad con la escritura y los sistemas tecnológicos de información y comunicación (TIC). En este sentido es necesario hacer registros en videos, en audios, en fotografías, etc., y sistematizar la información para publicarla a través de material sonoro, videográfico, impreso o en medio magnético y ponerlo a circular a nivel local, regional, nacional e internacional. Indudablemente que se requiere de la contratación de un equipo de profesionales de la comunicación, el diseño, la investigación y otros que sean pertinentes.

 

  1. Baños públicos, higiene y salubridad

lunes, 29 de junio de 2026

ECONOMÍA CREATIVA: CREAR PARA CRECER

Ecinavale


"El talento y la cultura también generan desarrollo"

Durante mucho tiempo se creyó que la cultura era únicamente un bien simbólico, destinado al disfrute, la identidad y la memoria de los pueblos. Sin embargo, hoy está claro que la creatividad, el conocimiento y el patrimonio cultural también son motores de desarrollo económico, generación de empleo e innovación. De esta visión surge el concepto de economía creativa.

La economía creativa, promovida inicialmente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y fortalecida por organismos internacionales como la UNESCO, reúne todas aquellas actividades económicas cuyo principal insumo es el talento humano, la creatividad, el conocimiento y la propiedad intelectual. En este modelo, las ideas adquieren valor económico y se transforman en bienes y servicios capaces de dinamizar las economías locales y proyectarse hacia mercados nacionales e internacionales.

Los sectores que conforman la economía creativa

La UNESCO y el BID agrupan la economía creativa en tres grandes categorías:

Patrimonio y Artes. Incluye museos, festivales, artesanías, patrimonio cultural, artes visuales, danza, teatro y otras expresiones artísticas que preservan la memoria e identidad de las comunidades.

Industrias Culturales. Comprende la producción editorial, la literatura, las librerías, la música grabada, el cine y otras actividades relacionadas con la creación y circulación de contenidos culturales.

Creaciones Funcionales. Abarca sectores donde la creatividad se aplica con fines comerciales y de innovación, como el diseño de modas, la arquitectura, la publicidad, el desarrollo de software, los videojuegos y los contenidos digitales.

Creatividad que se convierte en empresa

La economía creativa ofrece enormes oportunidades para emprendedores que desean convertir sus conocimientos y talentos en proyectos sostenibles.

Hoy encontramos estudios de animación y videojuegos que exportan servicios digitales; plataformas de streaming dedicadas al cine independiente; marcas de moda sostenible que rescatan técnicas artesanales ancestrales; agencias de marketing digital especializadas en contenidos creativos y múltiples iniciativas que combinan tradición, innovación y tecnología.

En territorios con una enorme riqueza cultural, como el Pacífico colombiano, la economía creativa representa una oportunidad para fortalecer las manifestaciones tradicionales, generar ingresos para artistas y portadores de saberes, impulsar el turismo cultural y crear nuevos mercados alrededor del patrimonio.

¿Cómo financiar un emprendimiento creativo?

Uno de los principales desafíos para quienes emprenden en este sector es acceder a recursos financieros. Afortunadamente, existen diversas alternativas de apoyo.

El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes abre anualmente convocatorias de estímulos y programas de concertación para fortalecer proyectos culturales en todo el país.

Por su parte, Bancóldex ofrece líneas especiales de crédito orientadas a la modernización y fortalecimiento de empresas creativas.

El Fondo Emprender del SENA financia iniciativas innovadoras mediante capital semilla para proyectos con alto potencial de crecimiento.

A estas opciones se suma el crowdfunding o financiamiento colectivo, una modalidad que permite recaudar recursos a través de pequeñas contribuciones realizadas por personas interesadas en apoyar proyectos culturales y creativos.

Mucho más que una oportunidad económica

La economía creativa no consiste únicamente en producir bienes o servicios culturales para obtener ganancias. También representa una estrategia para fortalecer las identidades locales, proteger el patrimonio, generar empleo digno, impulsar el emprendimiento juvenil y promover un desarrollo más sostenible e incluyente.

Cada canción, libro, danza, diseño, obra artística, software, película o festival puede convertirse en una fuente de riqueza económica sin perder su esencia cultural. El verdadero desafío consiste en transformar el talento en oportunidades, haciendo de la creatividad un factor de desarrollo para las personas, las comunidades y los territorios.

Invertir en cultura ya no es solamente preservar el pasado; es construir el futuro desde el conocimiento, la innovación y la capacidad creadora de nuestra gente.


domingo, 19 de abril de 2026

AMOR DE FRUTAS FRESCAS

 

 

Este amor

me sabe a caimitos

Las caricias, a naidí,

a caña dulce y  guarapo,

a pipa y a cancharina.

Tus besos son chocolate,

besos de leche

 agua de coco;

tus labios son mandarina,

mamoncillos y pitayas:

me hacen cosquillas en el vientre

y se riegan en mi ombligo

siento el pálpito de tu corazón

como volcán en erupción.

Tu piel me grita

amor de frutas frescas,

caimitos,

borojó,

guayabas,

piñas,

naidí

guarapo

y agua de coco.

puro amor de frutas frescas


Elcina Valencia


 

UNA DEUDA HISTÓRICA CON L@S AFRODESCENDIENTES DE AMÉRICA

    Por: María Elcina Valencia Córdoba, Ph.D en artes.   El mundo tiene una deuda histórica con los afrodescendientes de América. Au...