domingo, 26 de julio de 2026

BUENAVENTURA TERRITORIO ETNOEDUCADOR



Por María Elcina Valencia Córdoba

 

 

“El territorio es un espacio para SER;

un espacio vivo donde se crea y recrean las culturas”.

 

 

Cuando un territorio se comporta como un entorno favorecedor del hecho educativo, estamos hablando de Territorio etnoeducador, un espacio vital donde están latentes condiciones materiales e inmateriales para la difusión de los aprendizajes, conocimientos y valores producidos por el pueblo, en el pueblo y para el pueblo…y el pueblo es la gente que hace, tiene y usufructúa la cultura, llena de códigos y símbolos que inciden en los comportamientos del ser humano. Así la escuela trasciende la noción de espacio físico institucional y formal, convirtiéndose en un escenario donde es posible el aprendizaje a través y desde lo informal lo ambiental, las culturas, la cotidianidad y las experiencias. El territorio en pleno se convierte en agente educativo, generador de mil posibilidades de aprendizajes de lo que se percibe en sus ciudades, caseríos, comunidades, vecindario, transeúntes, conductores, vendedoras, artistas, rezanderos y rezanderas, tradiciones y costumbres, códigos y símbolos.

 

Buenaventura fue declarado como municipio etnoeducador mediante decreto 143 del 24 de mayo de 2005. Esta declaratoria no responde a situaciones y procedimientos exclusivamente para el concurso de selección de docentes. Es una estrategia para generar criterios de manera endógena que permite catapultar las iniciativas educacionales autónomas y motivar a la comunidad para que sea protagonista de un proceso educativo consecuente con el contexto sociocultural. En consecuencia, toda acción educativa en el territorio bonaverense debe ser pertinente y contextualizada desde una perspectiva filosófica, pedagógica, social, cultural e incluyente.

 

Este concepto, da una visión de cómo el territorio es autónomo en implementar unos procesos endógenos de formación de acuerdo con las particularidades de los grupos étnicos que lo conforman. Es una perspectiva que implica procesos permanentes e integrales de aprendizajes dentro y fuera de las aulas, desde sus códigos, sus símbolos, sus instituciones, sus medios de comunicación, sus creencias, sus tradiciones, sus sistemas de organización y control social para mantenerse vivos y transcender en el tiempo. Es la ampliación del concepto de ciudades educadoras con un enfoque etnicoterritorial complejo, teniendo en cuenta que Buenaventura no es solo urbano (como dicen: ciudad Puerto) sino también rural...más rural que urbano. Un territorio donde todos aprendemos de todos; siendo a la vez sujeto y fuente del conocimiento.

 

Esta declaración implica que la gestión educativa de la Secretaría de educación se orienta en una gestión consensuada entre las autoridades educativas del municipio y las autoridades tradicionales de los grupos étnicos para promover el diseño y ejecución Proyectos etnoeducativos comunitarios como elementos integradores de sus planes y proyectos de vida colectivos.

 

El decreto contempla los siguientes lineamientos:

 “Las instituciones educativas oficiales y no oficiales del municipio de Buenaventura, que atiendan los niveles de preescolar, básica, media y educación no formal, deben formular e implementarán proyectos etnoeducativos, atendiendo lo dispuesto en el decreto 804 de 1995, la ley 70 de 1993, la ley general de educación 115 de 1994, en especial el título III, capítulo 3 y demás normas sobre educación para grupos étnicos. Además, tener en cuenta los marcos de referencia sobre adecuación curricular realizado mediante el convenio de consultoría celebrado entre el Municipio de Buenaventura, Bid-Plan Pacífico y Universidad católica de Manizales en el año 2003.

 La entidad territorial en concertación con las autoridades y organizaciones de los grupos étnicos, formulará y desarrollará de manera participativa, una política etnoeducativa y promoverá la conformación y funcionamiento de una estructura de Gestión que estimule los procesos de investigación y contribuya a elevar los índices de pertinencia y calidad del servicio público educativo.

 Los docentes y directivos docentes del sector oficial y no oficial del Municipio de Buenaventura, tendrán la denominación de etnoeducadores; atendiendo lo dispuesto en los artículos 2 y 3 del decreto 804/95; para efectos de vinculación al sector oficial y demás situaciones administrativas se hará de conformidad con lo estipulado en el artículo 62 de la ley general de educación 115 de 1994 y el decreto 804 de 1995.

 Las plazas vacantes de docentes, directivos docentes, docentes orientadores, directores de Núcleo, supervisores existentes en la actualidad, personal administrativo y todas las que se generen en lo sucesivo, se tipificarán respondiendo a las exigencias etnoeducativas,  por lo tanto no serán sometidas a convocatorias de concurso mayoritario. Para ello se tendrá como referente los decretos 3755 de 2004, en armonía con el decreto 804 de 1995 y el artículo 62 de la ley 115 de 1994. 

De conformidad con el artículo 39 de la ley 715 de 2001, los Núcleos de desarrollo educativo u otras formas organizativas que adopte la entidad territorial para la administración de la educación a nivel local en el sector urbano y rural, podrán denominarse Zonas etnoeducativas” (Parte resolutiva decreto 143/05 Municipio etnoeducador). 

La expedición del decreto 143 de 2015, ha servido para que las comunidades comiencen a hablar en diversos espacios de una perspectiva propia de educación, pero, aunque es una intención manifiesta en la comunidad bonaverense, las prácticas cotidianas predominantes de la Secretaría de educación distrital SED, no muestran plenamente la perspectiva etnoeducativa como eje articulador de esta dependencia para orientar lo misional de la educación en el territorio.  No obstante, las instituciones educativas oficiales y algunas no oficiales bajo la orientación de la coordinación de etnoeducación o de manera autónoma desarrollan iniciativas etnoepedagógicas para el fortalecimiento identitario y la utilización racional de los recursos culturales propios.

 

CRITERIOS PARA IDENTIFICACION DE HUELLAS ETNOEDUCATIVAS EN LAS INSTITUCIONES Y/O COMUNIDADES LOCALES.

 


Un aporte para la educación con enfoque diferencial étnico

 

Por María Elcina Valencia Córdoba

Docente investigadora


Es posible que algunas instituciones educativas de Colombia como nación pluriétnica y multicultural, hayan venido desarrollando procesos etnoeducativos de manera inconsciente, o quizá consciente, pero de forma poco organizada, sin referentes claros, sin articulaciones precisas con el proyecto de vida de la comunidad. Se trata de auscultar los procesos generales de la institución y detectar aquellas huellas que se pueden considerar como etnoeducativas, es decir prácticas pedagógicas, directivas, administrativas, comunitarias, etc., que conduzcan al logro de los fines de la etnoeducación, encauzarlas y coadyuvar a su organización y ejecución hacia el deber ser.

 

Lo anterior significa que se debe proceder a la transformación del PEI a PEC, iniciando por la evaluación de lo que existe, para detectar las falencias y potencialidades y, desde allí plantearse un plan de mejoramiento y hacer las reformulaciones.

 

Los componentes del PEI se pueden tener como referentes:

 

COMPONENTE CONCEPTUAL

 

Aspectos que se pueden detectar:

 

Se mira si el proyecto es consecuente con la concepción global que posee el grupo o grupos étnicos en la comprensión de la vida y que determina el tipo de hombre y sociedad que se desea construir.

 

El diagnóstico: El diagnóstico debe ser elaborado colectivamente y las evidencias deben dar cuenta de ello. Se buscará entonces las evidencias de esa elaboración colectiva, a ver si en la definición de esos perfiles participaron los mayores, los jóvenes, los líderes, los maestros, los estudiantes, organizaciones e instituciones que inciden en la vida comunitaria.  Las evidencias de la elaboración colectiva pueden ser: listas de asistencia, fotografías, grabaciones en audio, videos, memorias de eventos, resultados de talleres, entrevistas, y otros. El diagnóstico debe arrojar las necesidades intereses y aspiraciones comunitarias.

 

La definición de políticas: Se busca también detectar si la institución tiene en cuenta los principios y fines de la etnoeducación definidos en las normas sobe asuntos étnicos y si las políticas institucionales son acordes con la filosofía del proyecto de vida y el proyecto etnoeducativo comunitario; si la misión y la visión responden a las necesidades, intereses y aspiraciones comunitarias, encontradas en el diagnóstico, si apuntan al plan de vida.

 

Relaciones: Se mira cómo es la interrelación de los procesos educativos. ¿Además de la educación formal, se desarrollan programas o proyectos de educación no formal e informal? Se tienen en cuenta a miembros de la comunidad para que impartan conocimientos en el centro educativo. Qué estrategias se utilizan para que los conocimientos puedan fluir en los distintos espacios comunitarios y de esa manera los sabios de la comunidad contribuyan a formar  a las nuevas generaciones.

 

Detectar qué elementos de la cultura que han sido institucionalizados y por decisión de quiénes y con qué fines.

 

Cómo se propicia la relación con otras culturas, con otras instancias, con otras instituciones y su incidencia en la institución educativa, y en los egresados de esta en la comunidad.

 

Mirar si desde la institución educativa se conocen y propician las prácticas tradicionales de producción y la utilización de tecnologías apropiadas. ¿Cuáles?

 

 

EL COMPONENTE PEDAGÓGICO:

 

Se analiza si…

 

  • Los énfasis o las especialidades definidas responden a la vocación económica, social y cultural del territorio. ¿Se hizo un estudio socioeconómico y cultural? ¿Se ha hecho un análisis de las cadenas productivas? ¿Se ha planteado estrategias para potenciar estas cadenas productivas?

 

  • El plan de estudios con sus contenidos de áreas, objetivos, metodologías y criterios responden al proyecto etnoeducativo comunitario, o también si estos ayudan a desarrollar los fines de la etnoeducación además de los fines generales contenidos en el artículo 5 de la ley 115 de 1994.

 

  • El tiempo escolar y los espacios están distribuidos de acuerdo con los usos y las costumbres  y las características culturales de los grupos étnicos.

 

  • Hay espacios pedagógicos extracurriculares: tertulias, festivales, encuentros deportivos, conversatorios,

 

  • Se analiza la procedencia de los materiales didácticos y pedagógicos y su manejo y pertinencia en la práctica educativa y cultural.

 

  • Se utilizan materiales del medio o de afuera pero que sean consecuentes con la cultura del o de los grupos étnicos. Los contenidos, las ilustraciones y los diseños de las cartillas de acuerdo con la cultura, que no provoquen desarraigo, que permitan generar sentimientos de orgullo de pertenecer al grupo o a la comunidad; que ayuden a fortalecer valores de acuerdo con los estilos de aprendizaje.

 

  • Se divulgan los resultados de las investigaciones comunitarias o de agentes externos; y si éstas se utilizan en la clase o en los programas informales y no formales.

 

  • Hay espacios de reflexión comunitaria y en qué condiciones están.

 

  • Hay diálogo de saberes, se tiene en cuenta los conocimientos de la gente común, de los sabios de la comunidad.

 

  • ¿Hay inventarios de uso pedagógico?

 

  • El sistema de evaluación permite confrontar el Proyecto etnoeducativo con respecto a las políticas y planteamientos hechos por los grupos étnicos.

 

  • La evaluación se hace a partir de los fundamentos, principios y fines de la etnoeducación y contextualizarse en la realidad de los grupos étnicos.

 

  • ¿Se ha hecho ajustes al PEI de acuerdo con la evaluación y el plan de mejoramiento?

 

 

COMPONENTE ADMINISTRATIVO Y DE GESTIÓN

 

 

Se mira, si…

 

La dinámica de organización y participación es abierta; si hay participación en la toma de decisiones para la planificación, ejecución, seguimiento, evaluación y sistematización de los procesos.

 

Se toman decisiones concertadas especialmente para: La elaboración, selección, adquisición de materiales educativos, textos, equipos y demás recursos didácticos, selección de personal, construcción de plantas físicas, programas de formación, según lo contempla el decreto 804.

 

La estructura administrativa permite la participación de la comunidad y sus organizaciones etnicoterritoriales donde existen.

 

Las directivas de la institución ejercen responsabilidades frente al proyecto etnoeducativo comunitario.

 

Desde la institución educativa se promueve la organización y el desarrollo comunitario, el empoderamiento político de los líderes y lideresas.

 

Las directivas y docentes conocen, difunden y ejercen los derechos étnicos y culturales y en general, el conjunto de los derechos humanos.

 

La utilización de los recursos es adecuada, según las prioridades de la comunidad. Si los recursos físicos de la institución responden a los requerimientos culturales, ambientales y pedagógicos.

 

Los maestros y maestras hacen uso de Prácticas de aprendizaje propias de la comunidad.

 

Se utilizan los juegos tradicionales para la recreación y el aprendizaje a través de la lúdica.

 

Hay capacidad de intervención de la comunidad y sus líderes en la administración de la educación y si conocen sus competencias.

 

Se utilizan a favor de la educación los mecanismos comunitarios de trabajo como las mingas.

 

Se aprovecha el saber de los adultos para la educación de los menores, a manera de consejos, charlas, noches de cuentos, tertulias.

 

Los docentes conocen los fines, fundamentos y principios de la etnoeducación.

 

El personal administrativo vivencia el perfil de persona y sociedad que se quiere alcanzar.

 

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De manera complementaria, para el caso específico de las instituciones formadoras de formadores, se mira si además de la formación requerida para todo docente, la institución ofrece un componente de formación específica en etnoeducación, con miras a:

 

  1. Generar y apropiar los diferentes elementos que les permiten fortalecer y dinamizar el proyecto global de vida en las comunidades de los grupos étnicos;
  2. Identificar, diseñar y llevar a cabo investigaciones y propiciar herramientas que contribuyan a respetar y desarrollar la identidad de los grupos étnicos en donde presten sus servicios, dentro del marco de la diversidad nacional;
  3. Profundizar en la identificación de formas pedagógicas propias y desarrollarlas a través de la práctica educativa cotidiana;
  4. Fundamentar el conocimiento y uso permanente de la lengua vernácula de las comunidades con tradiciones lingüísticas propias, en donde vayan a desempeñarse;
  5. Adquirir y valorar los criterios, instrumentos y medios que permitan liderar la construcción y evaluación de los proyectos educativos en las instituciones donde prestarán sus servicios

 

 

Elaboró: María Elcina Valencia Córdoba

Coordinadora de Etnoeducación

Secretaría de Educación – distrito de Buenaventura

2007

 

viernes, 24 de julio de 2026

UNA DEUDA HISTÓRICA CON L@S AFRODESCENDIENTES DE AMÉRICA

 

 


Por: María Elcina Valencia Córdoba, Ph.D en artes.

 

El mundo tiene una deuda histórica con los afrodescendientes de América. Aunque desde los descubrimientos de la Eva mitocondrial se reconoce a África como cuna de la humanidad y a partir de allí todos seríamos afro descendientes, quiero utilizar este término para hablar de aquellas(os) que fueron arrancadas del sustrato génesis (Africa, la madre patria) y conducidos a América, un mundo desconocido para ellos y esclavizados en esa travesía trasatlántica que causó millares de muertes, deshumanización, humillaciones y después de una supuesta libertad a cuenta gotas fueron dejados a su suerte, sometiéndolos a una competencia desigual, enfrentados con quienes antes eras sus verdugos esclavistas.

Varias naciones participaron de este negocio cruel y sangriento. Hoy producto de la bonanza resultante de las riquezas extraídas de tierras enajenadas, saqueadas por la codicia y a costa de las vidas de quienes se resistieron y murieron por la defensa de su territorio, siguen siendo los jefes de los hijos de los esclavizados porque tomaron ventaja haciéndose grandes y poderosos con todas las garantías para el progreso que hoy ostentan; otros aunque no participaron directamente, se beneficiaron con el comercio, los grandes dividendos y la prosperidad de los protagonistas que saquearon las Américas pulverizando las culturas aborígenes para después enfilarse como verdugos hacia tierras africanas, deshumanizando pueblos y naciones enteras que tenían otros modos de ver el mundo.

Muchos fueron testigos de este magnicidio, pero se quedaron mirando para otro lado por su conveniencia; tampoco se pronunciaron en contra; solo se acostumbraron a ver la esclavitud como un sistema económico normal, donde hay vendedores y compradores, productores y consumidores, un sistema que deja grandes dividendos para los sectores poderosos de las cadenas productivas y condena a los demás a vivir en la miseria; por eso son también culpables, porque callaron cuando debieron hablar para rechazar y denunciar lo inhumano de lo humano que se cernía sobre las aguas del mundo.

Por los mismo la nación Colombiana tiene una deuda histórica con las comunidades Negras de su territorio, quienes después de haber quedado en libertad tras el sofisma de  la promulgación de la ley 21 en 1851, pero que solo empieza a regir en enero de 1852 de manera gradual, no han logrado condiciones de vida dignas, por no tener las garantías que se le dio a los esclavistas, a quienes se hicieron llamar amos; a quienes se adueñaron de las minas y haciendas. Ellos fueron indemnizados por cada persona esclavizada que quedaba en libertad; sin embargo a las mujeres y hombres negros “libertos” se les despidió sin nada, cambiando el modo de esclavitud que yo llamo: Esclavitud remunerada.

Este cambio de sistema se produjo, no porque fueran generosos los dueños del comercio mundial de la época, sino porque el sistema ya no era rentable económicamente; de modo con esa pequeña retribución económica los “libertos” podrían contribuir con los negocios de sus antiguos esclavistas quien ya no tendría que proporcionarles vivienda y manutención, sino que con lo poco que ganaban deberían costearse sus gastos y los de su familia, lo que volvía a las arcas de los esclavistas porque eran los dueños de los aserríos, minas y tiendas y haciendas.

Más tarde hasta las tierras de los caminos inhóspitos que fueron conquistando y cultivando para renacer de las cenizas, fueron consideradas como baldías por los gobiernos nacionales, enfrentándose a un nuevo proceso de lucha para su defensa del mismo estado, de los terratenientes y de grupos al margen de la ley.

Colombia, América y el mundo están en deuda porque no ha generado las condiciones para que puedan vivir de manera digna con acceso a la educación pertinente y de calidad, salud y un empleo bien remunerado de acuerdo con la constitución familiar o garantías empresariales para que puedan producir, transformar y comercializar el producto de sus cosechas; garantías para cultivar la tierra, extraer los minerales con un criterio de sostenibilidad para asegura la pervivencia cultural a la vez que aprovecha para su utilización y la de otros pueblos pero con ganancias significativas que aseguren el buen vivir en igualdad de condiciones como los y las demás grupos sociales del mundo.

Es una deuda que corre por las venas de América. Esta deuda debe pagarse con intereses moratorios porque no hay ni siquiera voluntad de pago; el estado debe revertirlo en programas sociales y culturales a las comunidades negras de este país, que los ponga a vivir en equidad de derechos en distribución equitativa; debe haber una discriminación positiva hacia los afro descendientes, devolviéndoles lo que se ha quitado y negado, y entregándoles en perspectiva de derechos y en mayor proporción de lo que le correspondería en términos normales en comparación con otros que han tenido lo suficiente y hasta en demasía.

Es hora de implementar medidas de reparación que permita sanar en lo material y lo espiritual para el buen vivir del pueblo afroamericano.

24-2-13

MARCOS DE REFERENCIA PARA UN CURRICULO PERTINENTE EN EL DISTRITO DE BUENAVENTURA COMO TERRITORIO ETNOEDUCADOR

 


 

 

Por:     María Elcina Valencia Córdoba

Doctora en filosofía, especialidad artes.

 

 

 

 

A partir de una necesidad planteada por distintos sectores sociales y que bien recoge la constitución política colombiana de 1991 en el artículo 68 inciso 5, al dejar consignado que los integrantes de los grupos étnicos tendrán derecho a una formación que respete y desarrolle su identidad cultural, se viene impulsando desde diversos colectivos académicos y gestores comunitarios estrategias para hacer realidad dicho postulado, al mismo tiempo que se intenta hacer articulaciones entre las políticas gubernamentales y el pensamiento colectivo. Podemos observar entonces cómo ha ido quedando plasmado ese sentir de la colectividad en las normas colombianas.

 

Tanto el decreto 1142 de 1978 de las comunidades indígenas, la ley 70 de 1993, la ley general de educación 115 de 1994 (título III, capítulo 3) y el decreto 804 de educación para grupos étnicos, coinciden en la necesidad de una educación respetuosa de la diversidad;  una educación ligada al medio ambiente, al proceso productivo a toda la vida social y cultural de las comunidades étnicas. En consecuencia los programas curriculares deben asegurar el respeto y el fomento de su patrimonio económico, natural, cultural y social, sus valores artísticos, sus medios de expresión y sus creencias religiosas. Los currículos, deben partir de la cultura de cada comunidad para desarrollar las diferentes habilidades y destrezas en los individuos y en el grupo, necesarios para desenvolverse en su medio social y fuera de él, proyectándose con identidad hacia otros grupos. Por ello deben disponer de medios de formación técnica, tecnológica y profesional que los ubiquen en condiciones de igualdad con los demás ciudadanos, para generar condiciones dignas de vida en lo personal y en lo colectivo.

 

La pertinencia, al igual que la cultura son términos de variadas significaciones; pero vamos a referirnos a aquella que plantea la necesidad de que los procesos educativos se adecuen a las características socioculturales de contextos específicos y a las posibilidades de aprendizaje de los individuos y a los intereses y aspiraciones de los conglomerados sociales a los que se dirige la educación. En otras palabras, estamos hablando de procesos etnoeducativos…que por cierto deben ayudar al empoderamiento político, para generar desarrollo endógeno a partir del fortalecimiento etnocultural y de la capacidad autónoma de decisión del pueblo o grupo étnico.

 

La etnoeducación es un proceso de construcción colectiva y de toma de decisiones sobre el tipo de educación que desea y conviene para una comunidad étnicamente diferenciada y que responda por supuesto al tipo de sociedad que se quiere construir.

 

 

 

 

El Distrito de Buenaventura, aceptó el reto de la construcción colectiva para hacer un currículo adecuado-pertinente de acuerdo con las características poblacionales, sus intereses, necesidades y aspiraciones y definió los escenarios deseables de la educación en Buenaventura y su rol como territorio etnoeducador para hacer sociedades competitivas en función del desarrollo autónomo tras la potenciación de la cultura propia.

 

 A partir de las decisiones de los grupos étnicos, a través de sus organizaciones e instituciones, se plantean los escenarios posibles que la educación debe enfrentar, utilizando sus recursos y apropiándose de aquellos factores exógenos que le permiten acceder a mejores condiciones de vida. Se le llama horizonte-escenario deseable a la situación o condición ideal que potencia o denota desarrollo integral (humano social) en la región a través de la educación como práctica sociocultural.

 

Se plantearon los siguientes escenarios para los cuales los maestros y maestras de Buenaventura, deben estar preparados para responder a estos retos y en consecuencia direccionar proyectos etnoeducativos que se desarrollan dentro o fuera del aula, desde una visión comunitaria.

 

Los escenarios son:

 

 

La Educación en función de la relevancia social

 

Es un escenario donde se reconoce la historia y la geografía de la región; sus potencialidades, sus problemas y necesidades; así como las formas propias de organización social;  lo cual se potencia con la comprensión del territorio con sus nuevos códigos de interpretación. Se debe hacer  una lectura de la historia educativa de la región y fortalecer las Comunidades Educativas con las nuevas dinámicas organizativas; impulsar la construcción y desarrollo participativo de proyectos de vida colectivos.

 

Educación en función de la productividad y la competitividad

 

Aquí el reconocimiento de las formas de autogestión y de las tendencias del desarrollo productivo son pilares fundamentales. Se requiere además el reconocimiento de los retos de la competitividad en el sistema económico mundial y de los avances de la ciencia y la tecnología en las actividades productivas de la región. Para hacerlo posible, hay que avanzar en la Formación en Ecoturismo,  el manejo de una segunda lengua, la concertación y el control político endógeno de las empresas multinacionales que se incorporan a la región, formación de nuevas racionalidades tecnológicas y económicas como respuestas a la condición de distrito  Especial, Industrial, Portuario, Biodiverso y Ecoturístico. Significa por un lado, que es fundamental la formación en todos estos ejes que se convierten en vocacionalidades, tanto el Comercio internacional y aduanero, como lo ecoturístico, lo industrial, lo pesquero, entre otros.

 

Por otro lado debe existir mecanismos para el acceso a los fondos de inversión para la gestión de proyectos y trabajarle a la aplicación de los estándares internacionales del desarrollo humano frente al crecimiento económico y contrarrestar la deshumanización, con los grandes megaproyectos que en la mayoría de las veces no contemplan un componente sociocultural fuerte y se termina con mayores dependencias y nuevas formas de esclavitud. Habrá que ver en las culturas propias del Pacífico posibilidades de desarrollo consecuentes con la diversidad de cosmovisiones. Pero significa, creer en lo propio, en las posibilidades de vida desde las nuevas racionalidades y tener la posibilidad de alcanzar un nivel de vida elevado y creciente a través del aumento de la productividad.

 

Educación en función del desarrollo humano

 

Una educación, que permita el reconocimiento de la movilidad social, del carácter de ciudadanía, de la democracia como forma de vida y de un nuevo perfil de maestr@ (un maestro/maestra que logre verdaderos niveles de articulación con la comunidad, que ayude a la construcción y desarrollo de proyectos de vida colectivos y que trabaje por la formación de personas y pueblos autónomos, que elevan cada día su capacidad social de decisión para vivir con libertad su opción de futuro). Hay que partir del reconocimiento de los valores propios de los grupos sociales de la región y de las condiciones de educabilidad, a la luz de las dimensiones del desarrollo humano.

 

Por ello se parte de la necesidad de construir un perfil del maestro y la maestra de la región, lo cual se ha logrado a partir de la construcción del plan de formación de docentes y directivos docentes del distrito. Así mismo se debe avanzar en la construcción de los propósitos de formación del estudiante de la región, teniendo en cuenta que el desarrollo de los aprendizajes se logra a partir de los estilos cognitivos de la población estudiantil y de los maestros de la región. La educación en función del desarrollo humano, requiere asegurar la educación como un verdadero derecho en donde la universalidad, la retención y la permanencia se ejerzan como principios. De manera conexa conformar veedurías para los procesos educativos desde la escuela como compromiso con la sociedad civil.

 

Educación con pertinencia del currículo

 

En este escenario se parte del reconocimiento de la existencia de pueblos culturalmente diferenciados, en interacción social con otros pueblos, sus conocimientos, recursos y valores para potenciar el desarrollo endógeno; pero ante todo la pertinencia curricular es la perspectiva que posibilita desde la educación, la generación de respuestas a las necesidades intereses y aspiraciones de los grupos étnicos asentados en el territorio; una educación que se construye participativamente, que eleva la capacidad social de decisión, que fortalece el sentido de pertenencia y fortalece las formas de organización social reconociendo la educación como hecho político. Es una educación que reconoce también la diversidad de códigos lingüísticos existentes como maneras particulares de entender y explicar el mundo. En ese sentido, es necesario incorpora las características de la región y las construcciones de sentido de la cultura a los procesos curriculares;

 

Otro elemento potenciador es el desarrollo de competencias laborales afines con las necesidades productivas de la región, aplicación del desarrollo tecnológico como mediación en los procesos de aprendizaje, incorporación de las nuevas tecnologías de la información a los procesos curriculares, la gestión descentralizada de la educación y la selección de ejes temáticos y contenidos de los planes de estudio en función de la cultura.

 

 

 

 

Educación desde la sostenibilidad y los desafíos ambientales

 

Desde esta perspectiva, se hace necesario el reconocimiento de una nueva geografía de la región y sus relaciones con el resto de mundo. Aquí es necesario reconocer la biodiversidad de la región y sus posibilidades para el desarrollo científico y tecnológico, lo que implica el reconocimiento del concepto de etnoeducación/ educación propia, en relación con las cadenas productivas. Lo anterior se potencia con la conformación de biocomercios y mercados verdes con la existencia de veedurías ambientales, Este escenario se potencia también con el desarrollo de una productividad sostenible y de un pensamiento tecnológico-ambiental en los estudiantes, maestros y maestras de la región.

 

La pertinencia nos invita a considerar la educación de manera que responda a las necesidades y expectativas de la gente según sus entornos.

 

Queda en apertura…

 

 

Buenaventura, 2009.

 

La complejidad del refrán: Bobo es el que cree que otro es bobo

 La complejidad de la percepción:  "Bobo es el que cree que otro es bobo"

Por: María Elcina Valencia Córdoba


Aprender a través del refrán


Los refranes populares son verdaderas joyas de la sabiduría colectiva, transmitidas de generación en generación para ilustrar experiencias y lecciones de la vida. Estas breves y contundentes expresiones capturan la esencia de situaciones comunes y nos invitan a reflexionar sobre diversos aspectos de nuestra existencia. Uno de esos refranes, "Bobo es el que cree que otro es bobo", nos coloca en un intrigante mundo de interpretaciones y nos desafía a examinar la naturaleza de la percepción y los juicios que hacemos sobre los demás. Desde mi rol de Gestora Cultural en Buenaventura, Colombia, exploré el significado de este refrán desde un enfoque rigurosamente académico y les comparto estas sencillas reflexiones:

Desarrollo:

La sabiduría contenida en el refrán "Bobo es el que cree que otro es bobo" se despliega en múltiples niveles. En primer lugar, es importante reconocer que este refrán pone de manifiesto la fiabilidad inherente de nuestras percepciones. Como seres humanos, estamos sujetos a la influencia de nuestros propios prejuicios, experiencias pasadas y expectativas. Estos filtros cognitivos pueden distorsionar nuestra visión de los demás, llevándonos a juzgarlos de manera equivocada o precipitada.

Además, este refrán destaca la tendencia humana a proyectar nuestras propias debilidades o inseguridades en los demás. Cuando etiquetamos a alguien como "bobo", es posible que estemos tratando de desviar la atención de nuestras propias deficiencias o errores. Al señalar las supuestas faltas de los demás, nos sentimos momentáneamente eximidos de examinar nuestras propias acciones y comportamientos.

En el contexto de Buenaventura, un territorio rico en diversidad cultural y social, este refrán cobra una relevancia aún mayor. La pluralidad de identidades y perspectivas que coexisten en esta comunidad nos invita a cuestionar los estereotipos y prejuicios que pueden surgir. Con frecuencia, los juicios apresurados y superficiales conducen a la discriminación y al menosprecio de aquellos que consideramos diferentes o inferiores. Sin embargo, este refrán nos recuerda que tales juicios son reflejo de nuestra propia limitación, de nuestra incapacidad para comprender la riqueza y complejidad de las personas y las circunstancias que las rodean.

La noción de "bobez" es relativa y subjetiva. Lo que puede parecer tonto o erróneo para uno, puede ser totalmente sensato para otro. Es importante reconocer que cada persona tiene su propio conjunto de experiencias, conocimientos y formas de interpretar el mundo. Al caer en la trampa de creer que los demás son "bobos", nos arriesgamos a perder la oportunidad de aprender de ellos, de ampliar nuestra perspectiva y de enriquecer nuestro propio acervo cultural.

En última instancia, el refrán "Bobo es el que cree que otro es bobo" nos conmina a ejercitar la humildad y la autocrítica en nuestras interacciones diarias. Nos invita a resistir la tentación de juzgar a los demás sin tener en cuenta nuestra propia subjetividad y limitaciones. Como Gestora Cultural en Buenaventura, es fundamental fomentar un diálogo abierto y respetuoso, que valore la diversidad y que promueva la empatía y el entendimiento mutuo.

Al mirar la complejidad de la percepción y reconocer que cada individuo es portador de una riqueza única, podremos romper con los prejuicios y construir puentes de comunicación más sólidos. Solo a través de la apertura hacia los demás y la disposición a cuestionar nuestras propias creencias, seremos capaces de trascender los límites de nuestra propia percepción y crecer como individuos y como comunidad.


Buenaventura, abril 26 de 2010


viernes, 17 de julio de 2026

APRECIACIONES SOBRE EL FESTIVAL FOLCLÓRICO DEL PACIFICO - BUENAVENTURA


María Elcina Valencia Córdoba
Buenaventura 2009


Los motivos de estas preocupaciones tendrán vigencia hasta tanto haya una respuesta positiva y se produzca el cambio esperado. Estas reflexiones se han hecho en variadas ocasiones por parte de los gestores y actores culturales de la región; pero de manera contradictoria, cada vez que se hacen estas recomendaciones, el año siguiente aparecen nuevos elementos foráneos que en vez de posibilitar el fortalecimiento etnocultural, se convierten en distractores para la comunidad y generadores de desarraigo creando un ambiente enrarecido y extraño.

 

Cuando uno camina por las calles del festival folclórico de Pacífico realizado en Buenaventura, tiene la sensación de transitar por cualquier calle del interior del país o de la costa atlántica y por qué no decir de los llanos orientales en épocas de feria; esa sensación es causada por las comidas, las bebidas, las artesanías, la música, las decoraciones, los avisos, la llegada de las cabalgatas, las orquestas, en fin, poco parecido a un festival folclórico del litoral Pacífico colombiano.

 

Es importante que, a este, se le dé el verdadero enfoque de FESTIVAL FOLCLÓRICO; eso significa promover con mayor sentido eso que se llama folclor[1], es decir, las tradiciones populares, típicas, empíricas y vivas de esta región y más bien crear otro evento donde tengan cabida todos los elementos que se han venido incorporando al festival y que directa o indirectamente generan desarraigo.

 

Lo que se observa en el festival folclórico y lo que se puede optimizar:

 

 

  1. Entre los productos que se exponen abundan los sombreros vueltiaos, los sombreros y artesanías de Antioquia y del viejo Caldas, sombreros llaneros, cuadros, muñecos, llaveros, sandalias, bordados y demás parafernalia que uno encuentra en cualquier esquina de cualquier pueblo y nada con lo cual uno pueda identificarse como persona de este terruño. Propongo: promover mediante campañas, propagandas y eventos, el sombrero de paja, las artesanías de la región: en concha de coco, en calabazo, en tagua, en werregue, jagua o majagua, en cabecinegro, en totora, en madera y en palma de chonta, (de las variedades utilizadas en nuestra región), y de todo lo que la región produce.

 

  1. Proliferan las comidas chatarras y el colesterol contenido en los chorizos, chuzos, chicharrón, lechonas, etc. Hay que buscar con lupa los pescados y mariscos como el camarón, la jaiba, piangüa, tollo y hay ausencia total de otros como el pateburro, el piacuil, la chorga, la sangara, la almeja, el ostión y carnes como la de la guagua, el armadillo, la tortuga, la tapacula; productos como la papachina, chifirí, roso, ñame, camote, coronillo, caimito, badea, pepepán, entre otros. En los últimos años se empieza a ver el arrechón y, toma seca, pero escasea el guarapo, el vinete, los pasteles de pringamosa, cachines, ensalada de papachina, cabello de Ángel, casabe, birimbí, tamales, pandas, entre otros. Propongo: Este sería un buen espacio para variadas muestras de la gastronomía local y regional para que propios y extraños conozcan este aspecto de las culturas afrocolombianas, indígenas y campesinas de este tramo del Pacífico.

 

La gastronomía, más que el arte del buen comer y de preparar una buena comida, es el estudio de la relación del hombre entre su alimentación y su medio ambiente; es un asunto que necesariamente tiene que tocar el ámbito cultural de un país o región, lo que se come y los modos de preparación, conservación, costumbres mitos, ritos, herramientas utilizadas alrededor de este aspecto dan cuenta de la identidad de un pueblo o grupo étnico. Sería importante que se hicieran muestras gastronómicas como espacios educativos frente a nuestra bromatología y avanzar en la reflexión sobre autonomía y soberanía alimentaria.

 

  1. En las muestras representativas de la cultura tradicional se observa que hay espacio para la danza, la música y en algunas ocasiones la poesía; pero no otras formas de expresión de la cultura tradicional (artísticas y no artísticas). También se debe habilitar espacios académicos que permitan reflexionar desde la conceptualización, los ámbitos, los actores, los gestores, los procesos, hasta los mecanismos para el fortalecimiento cultural en el marco de la interculturalidad.

 

  1. Aún con los intentos de visibilizar la danza y la música, no se llega al nivel requerido. Uno de los aspectos que incide directamente en esta situación es la ausencia de inversiones en el sector del arte y la cultura para el posicionamiento de los actores culturales y sus obras. Por otro lado, no se le asigna recursos suficientes para pagarle dignamente a los artistas en el ámbito del folclor; muchos de los cuales durante todo el año trabajan arduamente y cuentan con escasísimas posibilidades de contratación en la localidad. Para que los artistas puedan mostrar lo mejor, deben contar con apoyos económicos de la empresa privada y de las entidades oficiales, pues las inversiones que tienen que hacer son bastante significativas en aras de mantenerse activos. Los artistas no son empresarios, son los depositarios del conocimiento y los dones de la expresión, por lo tanto, necesitan de patrocinio para poder mostrar las culturas con decoro.
  2. Algunos hombres y mujeres del Pacífico por el tipo de trabajo que realizan o simplemente por el ambiente y la cotidianidad en que viven, desarrollan una capacidad física que se debe aprovechar para jugar y competir, tales como pescar, cargar y descargar, nadar, trepar, brincar cabo, saltar, correr, bogar, empopar olas, rozar monte, tejer escobas, rajar leña, pelar caña, pelar camarones, manejar motores fuera de borda, bailar, etc.
  3. Aunque muchas personas expresan que el sentido del festival folclórico no debe ser comercial, es importante que se convierta en una ventana productiva que deje unos ingresos para los productores y cultivadores de la tierra, los pescadores, los artistas, la gente de la localidad…

 

  1. Para que se conserve la memoria cultural de los pueblos se debe complementar la oralidad con la escritura y los sistemas tecnológicos de información y comunicación (TIC). En este sentido es necesario hacer registros en videos, en audios, en fotografías, etc., y sistematizar la información para publicarla a través de material sonoro, videográfico, impreso o en medio magnético y ponerlo a circular a nivel local, regional, nacional e internacional. Indudablemente que se requiere de la contratación de un equipo de profesionales de la comunicación, el diseño, la investigación y otros que sean pertinentes.

 

  1. Baños públicos, higiene y salubridad

lunes, 29 de junio de 2026

ECONOMÍA CREATIVA: CREAR PARA CRECER

Ecinavale


"El talento y la cultura también generan desarrollo"

Durante mucho tiempo se creyó que la cultura era únicamente un bien simbólico, destinado al disfrute, la identidad y la memoria de los pueblos. Sin embargo, hoy está claro que la creatividad, el conocimiento y el patrimonio cultural también son motores de desarrollo económico, generación de empleo e innovación. De esta visión surge el concepto de economía creativa.

La economía creativa, promovida inicialmente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y fortalecida por organismos internacionales como la UNESCO, reúne todas aquellas actividades económicas cuyo principal insumo es el talento humano, la creatividad, el conocimiento y la propiedad intelectual. En este modelo, las ideas adquieren valor económico y se transforman en bienes y servicios capaces de dinamizar las economías locales y proyectarse hacia mercados nacionales e internacionales.

Los sectores que conforman la economía creativa

La UNESCO y el BID agrupan la economía creativa en tres grandes categorías:

Patrimonio y Artes. Incluye museos, festivales, artesanías, patrimonio cultural, artes visuales, danza, teatro y otras expresiones artísticas que preservan la memoria e identidad de las comunidades.

Industrias Culturales. Comprende la producción editorial, la literatura, las librerías, la música grabada, el cine y otras actividades relacionadas con la creación y circulación de contenidos culturales.

Creaciones Funcionales. Abarca sectores donde la creatividad se aplica con fines comerciales y de innovación, como el diseño de modas, la arquitectura, la publicidad, el desarrollo de software, los videojuegos y los contenidos digitales.

Creatividad que se convierte en empresa

La economía creativa ofrece enormes oportunidades para emprendedores que desean convertir sus conocimientos y talentos en proyectos sostenibles.

Hoy encontramos estudios de animación y videojuegos que exportan servicios digitales; plataformas de streaming dedicadas al cine independiente; marcas de moda sostenible que rescatan técnicas artesanales ancestrales; agencias de marketing digital especializadas en contenidos creativos y múltiples iniciativas que combinan tradición, innovación y tecnología.

En territorios con una enorme riqueza cultural, como el Pacífico colombiano, la economía creativa representa una oportunidad para fortalecer las manifestaciones tradicionales, generar ingresos para artistas y portadores de saberes, impulsar el turismo cultural y crear nuevos mercados alrededor del patrimonio.

¿Cómo financiar un emprendimiento creativo?

Uno de los principales desafíos para quienes emprenden en este sector es acceder a recursos financieros. Afortunadamente, existen diversas alternativas de apoyo.

El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes abre anualmente convocatorias de estímulos y programas de concertación para fortalecer proyectos culturales en todo el país.

Por su parte, Bancóldex ofrece líneas especiales de crédito orientadas a la modernización y fortalecimiento de empresas creativas.

El Fondo Emprender del SENA financia iniciativas innovadoras mediante capital semilla para proyectos con alto potencial de crecimiento.

A estas opciones se suma el crowdfunding o financiamiento colectivo, una modalidad que permite recaudar recursos a través de pequeñas contribuciones realizadas por personas interesadas en apoyar proyectos culturales y creativos.

Mucho más que una oportunidad económica

La economía creativa no consiste únicamente en producir bienes o servicios culturales para obtener ganancias. También representa una estrategia para fortalecer las identidades locales, proteger el patrimonio, generar empleo digno, impulsar el emprendimiento juvenil y promover un desarrollo más sostenible e incluyente.

Cada canción, libro, danza, diseño, obra artística, software, película o festival puede convertirse en una fuente de riqueza económica sin perder su esencia cultural. El verdadero desafío consiste en transformar el talento en oportunidades, haciendo de la creatividad un factor de desarrollo para las personas, las comunidades y los territorios.

Invertir en cultura ya no es solamente preservar el pasado; es construir el futuro desde el conocimiento, la innovación y la capacidad creadora de nuestra gente.


BUENAVENTURA TERRITORIO ETNOEDUCADOR

Por María Elcina Valencia Córdoba     “El territorio es un espacio para SER; un espacio vivo donde se crea y recrean las culturas”. ...